Habitual de las mejores cabinas a la isla, Kate Donovan es sobretodo una apasionada para quien no tiene sentido hablar de estilos musicales. Se maneja bien tanto con guitarras como con bombos electrónicos y se siente especialmente cómoda cuando la sesión y el ambiente le permiten combinar los dos.

Huye de los tópicos y lugares comunes, y lo hace sin perder un hercio de este punch sorprendente en alguien de apariencia tan dulce. Por eso en sus sesiones encontrarás tanto a conoisseurs de morro fino como a simples personas con ganas de bailar y pasar una gran noche. Con ella en la cabina, todas lo son.